¿Sabías que la palabra "infierno" no aparece ni una sola vez en el Antiguo Testamento hebreo? Y cuando aparece en las traducciones, está reemplazando a una palabra que significa algo muy diferente: Sheol.
Imagina por un momento que eres un israelita del siglo VIII a.C. Has vivido una vida de trabajo en los campos de Judá, has conocido la alegría de tus hijos y la tristeza de perder a tus padres. Cuando mueras, ¿qué crees que te espera? ¿Un cielo de recompensa? ¿Un infierno de castigo?
La respuesta te sorprenderá: ninguna de las dos cosas.
Para el antiguo israelita, la muerte no era un paso hacia la recompensa o el castigo. Era un destino común, universal, que aguardaba a todos —justos e injustos, ricos y pobres, israelitas y extranjeros— por igual. Ese destino se llamaba Sheol.
Sheol: La gran olvidada
Aparece 65 veces en el Antiguo Testamento. Es mencionada por Job, los salmistas, Isaías, Ezequiel y muchos más. Sin embargo, pocos cristianos conocen su significado real. En este artículo desenterraremos este concepto olvidado.
1. Sheol: El vocablo que los traductores ocultaron
La palabra hebrea שְׁאוֹל (Sheol) tiene un origen incierto. Algunos la relacionan con la raíz sha'al ("preguntar", como un lugar que "pregunta" por los muertos); otros con sha'ah ("estar desolado"). Pero lo importante no es su etimología, sino lo que significaba para los antiguos israelitas.
En las traducciones clásicas de la Biblia, Sheol ha sido traducida de formas muy diversas:
| Traducción | Veredicto sobre Sheol |
|---|---|
| Septuaginta (griego, s. III a.C.) | Hades (el reino de los muertos griego) |
| Vulgata (latín, s. IV d.C.) | Infernus (el infierno) |
| Reina-Valera 1960 | Infierno, sepulcro, abismo (indistintamente) |
| NVI (Nueva Versión Internacional) | Sepulcro, tumba, reino de la muerte |
| Traducción directa del hebreo | Sheol (sin traducir) |
¿Por qué tanta confusión? Porque Sheol no tiene un equivalente exacto en nuestra cultura. No es cielo, no es infierno, no es purgatorio. Es algo más antiguo, más primitivo y, paradójicamente, más universal.
2. La geografía de Sheol: ¿Dónde está?
Para los antiguos israelitas, el universo tenía una estructura de tres niveles:
Los Cielos
Morada de Dios (shamayim)
La Tierra
Espacio de los vivos (eretz)
Sheol
"Abajo", en las profundidades (sheol)
Sheol se describe constantemente como un lugar "abajo" (tajt), en las profundidades de la tierra. Es un lugar al que "se desciende":
"Y todos sus hijos y todas sus hijas se levantaron para consolarlo, pero él no quiso ser consolado, y dijo: Descenderé enlutado hasta el Seol donde está mi hijo."
"Si Jehová hace algo nuevo, y la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al Seol, entonces entenderéis que estos hombres han irritado a Jehová."
La imagen es clara: Sheol está bajo tierra, en las profundidades, como una fosa o una cueva inmensa que acoge a todos los muertos.
3. ¿Cómo es la vida en Sheol?
Lejos del fuego y los demonios, la descripción bíblica de Sheol es sorprendentemente sombria, silenciosa y estática. Los textos nos ofrecen un retrato coherente:
3.1. Lugar de silencio y olvido
"Porque en la muerte no hay memoria de ti; en el Seol, ¿quién te alabará?"
"No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio."
3.2. Ausencia de relación con Dios
"¿Harás tú maravillas para los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? ¿Será anunciada en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el Abaddón? ¿Serán conocidas en las tinieblas tus maravillas, y tu justicia en la tierra del olvido?"
3.3. Una existencia débil y sombría
Los muertos en Sheol son llamados refa'im (רְפָאִים), palabra que designa a los "debilitados", las "sombras" o "espectros". No tienen fuerza, ni alegría, ni conocimiento pleno:
"Antes que me vaya para no volver, a la tierra de las tinieblas y de la sombra de muerte; tierra de oscuridad, como la misma sombra de muerte, donde no hay orden, y donde la luz es como las tinieblas."
3.4. Un destino universal sin distinción moral
Quizás lo más impactante para la mentalidad cristiana posterior es que Sheol no distingue entre justos e injustos. Todos van allí:
"Todo sucede igual a todos: un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno y al malo; al puro y al impuro; al que sacrifica y al que no sacrifica... Todos van a un mismo lugar."
El salmista incluso imagina a los malvados en Sheol junto a los justos, sin que haya una distinción clara de castigo:
"Como ovejas son puestos en el Seol; la muerte los pastoreará, y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; se consumirá su buen parecer en el Seol, por morada suya."
Punto clave
En el Antiguo Testamento no existe la noción de un castigo eterno consciente. Sheol no es un lugar de tormento, sino de existencia apagada. La idea de recompensa o castigo después de la muerte es posterior en la teología bíblica.
4. ¿Sheol es el infierno? Un error de traducción
Cuando la Reina-Valera 1960 (y otras traducciones tradicionales) traduce Sheol como "infierno", comete un anacronismo teológico: está leyendo una doctrina desarrollada siglos después en textos que no la contenían.
📖 Salmo 9:17
Texto hebreo: "Los impíos serán vueltos al Sheol, todas las gentes que se olvidan de Dios."
Reina-Valera 1960: "Los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios."
La traducción transforma un destino universal (Sheol) en un castigo exclusivo (infierno), alterando radicalmente el sentido original.
El teólogo Nicholas T. Wright explica este fenómeno:
"Cuando los traductores medievales y de la Reforma encontraron la palabra Sheol, no tenían categoría para ella. Su mundo teológico estaba dominado por el cielo y el infierno. Así que, simplemente, decidieron que Sheol era el infierno para los malvados, y el sepulcro o la tumba para los justos. Fue una decisión teológica, no lingüística."
5. La evolución del concepto: De Sheol a Hades
Cuando el Antiguo Testamento fue traducido al griego (la Septuaginta, siglo III a.C.), los traductores judíos eligieron la palabra Hades (ᾅδης) para verter Sheol. ¿Por qué? Porque Hades, en la mitología griega, era también el reino subterráneo de los muertos —un lugar de sombras, no de castigo.
El Nuevo Testamento, escrito en griego, hereda esta tradición. Cuando los autores neotestamentarios quieren referirse al lugar de los muertos, usan Hades, no Gehenna. Veamos algunos ejemplos:
"Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción."
"Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos... Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego."
Observa un detalle crucial: en Apocalipsis, Hades es lanzado al lago de fuego. Esto significa que Hades no es el castigo final, sino un lugar provisional. El "infierno" como castigo eterno (el lago de fuego) es algo distinto.
"Hades no es Gehenna.
Sheol no es el infierno.
La muerte no es el juicio.
Y entender estas distinciones
cambia todo lo que creemos sobre el final."
6. ¿Y los justos? ¿Dónde estaban antes de Cristo?
Una pregunta clásica de la teología cristiana es: ¿dónde estaban los justos del Antiguo Testamento antes de la resurrección de Cristo? La respuesta tradicional (el "seno de Abraham" o el "limbo de los patriarcas") surge de la necesidad de conciliar Sheol con la esperanza cristiana.
Jesús mismo, en la parábola del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31), presenta una imagen que mezcla elementos de Sheol con distinciones morales: Lázaro está en el "seno de Abraham" (un lugar de consuelo) y el rico en un lugar de tormento, con un "gran abismo" entre ambos.
⚖️ ¿Desarrollo teológico o contradicción?
La parábola del rico y Lázaro muestra una evolución en la comprensión del más allá. Ya no es el Sheol indiferenciado, sino un lugar donde hay distinción entre justos e injustos. Esto refleja la teología del judaísmo del Segundo Templo (que veremos en el artículo 5), donde comenzaban a desarrollarse ideas sobre recompensa y castigo después de la muerte.
7. Sheol en la poesía bíblica: La belleza de lo sombrío
Más allá del análisis teológico, Sheol es también un tema literario de gran belleza en la Biblia. Los poetas hebreos lo describen con imágenes poderosas:
- Una bestia devoradora: "Porque el Seol no te alaba, ni la muerte te celebra; los que descienden a la fosa no esperan tu verdad" (Isaías 38:18).
- Un lugar de cadenas: "Me invocó en la angustia, y yo le respondí; en el vientre del Seol grité, y oíste mi voz" (Jonás 2:2).
- Un destino insaciable: "El Seol y el Abaddón nunca se sacian; así los ojos del hombre nunca se satisfacen" (Proverbios 27:20).
- Un poder que vence incluso al amor: "Fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos" (Cantar de los Cantares 8:6).
Esta última imagen es especialmente conmovedora: el amor es tan fuerte como la muerte (la muerte no puede vencerlo), pero los celos son tan duros como el Sheol (difíciles de vencer).
8. La esperanza que rompe Sheol: La resurrección
Si Sheol era el destino universal de los muertos, ¿cómo surgió la esperanza cristiana en la vida después de la muerte? La respuesta está en el concepto de resurrección.
Los profetas tardíos de Israel comenzaron a vislumbrar que Dios podía rescatar a sus fieles del poder de Sheol:
"¿Los libraré del poder del Seol? ¿Los redimiré de la muerte? ¿Dónde está, oh muerte, tu mortandad? ¿Dónde, oh Seol, tu destrucción?"
"Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío es como rocío de luz, y la tierra dará a luz a sus muertos."
La resurrección no es un concepto griego (los griegos creían en la inmortalidad del alma, no en la resurrección del cuerpo). Es un concepto profundamente hebreo que surge de la convicción de que Dios es más fuerte que Sheol, que la muerte no tiene la última palabra.
9. Conclusión: Recuperar un concepto olvidado
Sheol no es el infierno. Es algo más antiguo, más humano y, en cierto sentido, más honesto. Es el reconocimiento de que la muerte es un destino universal que nos iguala a todos, sin importar nuestra moralidad.
Pero la Biblia no termina en Sheol. La gran noticia del evangelio —anticipada en el Antiguo Testamento y proclamada en el Nuevo— es que Dios ha roto el poder de Sheol. Cristo descendió a las profundidades (1 Pedro 3:19) y resucitó, abriendo el camino para que todos los que están en Él compartan su victoria sobre la muerte.
"Sheol es el lugar de todos. La resurrección es la esperanza de todos los que están en Cristo. Y el infierno —como veremos en artículos posteriores— es otra cosa completamente distinta."
En el próximo artículo exploraremos Gehenna, el término que Jesús realmente usó para hablar del juicio final, y descubriremos cómo un valle de basura en Jerusalén se convirtió en el símbolo del fuego eterno.
10. Glosario de términos clave
| Término | Definición |
|---|---|
| Sheol | Término hebreo para el lugar de los muertos en el Antiguo Testamento. Un reino subterráneo de sombras y silencio, al que descienden todos los difuntos sin distinción moral. |
| Hades | Equivalente griego de Sheol. En el Nuevo Testamento, designa el reino de los muertos como lugar provisional antes del juicio final. |
| Refa'im | Los "debilitados" o "sombras", nombre que reciben los habitantes de Sheol en la literatura hebrea. |
| Abaddón | Literalmente "destrucción" o "perdición". A veces usado como sinónimo de Sheol o como su región más profunda. |
| Gehenna | Término que Jesús usa para hablar del juicio final. No es lo mismo que Sheol/Hades. Será explorado en el próximo artículo. |
| Resurrección | Concepto hebreo de restauración corporal de los muertos, diferente de la inmortalidad del alma griega. |
11. Para seguir explorando
Bibliografía recomendada
- Johnston, Philip S. Shades of Sheol: Death and Afterlife in the Old Testament. IVP Academic, 2002.
- Wright, N.T. La resurrección del Hijo de Dios. Salamanca: Sígueme, 2017. (Capítulos 3-4 sobre Sheol y Hades).
- Levenson, Jon D. Resurrection and the Restoration of Israel. Yale University Press, 2006.
- Fudge, Edward. El fuego que consume. Editorial Andamio, 2015. (Capítulo 2: "Sheol y el Antiguo Testamento").
Textos bíblicos para estudio personal
- Salmos 6, 16, 49, 88
- Job 10, 14, 17
- Eclesiastés 3, 9, 12
- Isaías 14 (descenso al Sheol)
- Ezequiel 32 (lamentación sobre Egipto en Sheol)
- Hechos 2:22-36 (Pedro sobre el Hades)
- Apocalipsis 20:11-15 (el Hades lanzado al lago de fuego)
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